Imagen en reemplazo de flash

Blanco

San José tiene una magia especial cuando las redondas nubes destiñen el cielo.

Muy temprano todavía para ser un domingo, muy tarde para ser Domingo. La noche y la mañana para él siempre eran lo mismo: su bombillo fluorescente sabía engañarlo con la facilidad con que él mismo se lograba convencer de que quizá mañana Domingo sería otro…

Un cuartito en un rancho comunal que estaba escondido en una vieja casa pintada de cal, era el lugar donde Mingo iba a pegar los ojos. Mientras que afuerita, en el patio, un mar de tumbas nacía como frutos de la tierra. Mingo tenía su propio mar a pocos metros de su descanso temporal.

El cuartico era para él solo, pero a veces lo tenía que compartir con las cucarachas gordotototas de naftalina y tiza de la vecina, que lo único puro que tenía era su ropa interior remojada en cloro. Mingo sabía que esas gordototoas aladas, no eran nada a lo que le esperaría. La vecina restregaba duro y maldecía la mancha que no salía.

Mingo tenía en su cuarto muchos papeles, algunos habían perdido el color caucásico, mismo que ganaba en su pelo, y que lo hacía sentirse más encorvado y perdido en medio del mar. En medio de su propio recinto de sueños frustrados, guindando, como una especie de mala broma, estaba un vestido de primera comunión y un vestido de bodas, únicas herencias de las dos únicas mujeres que habría querido en toda su vida y que hoy eran mar.

Su cuarto polvoriento y sucio, era el lugar donde el polvo del diablo era el analgésico brillante y reluciente al dolor de que alguna vez tuvo margaritas sembradas en lo que fue su jardín y hoy son escombros en medio de la capital, una bebé a la que cambiar sus mantillas de tela, a la que vestir de color pureza, lo que para él hoy se convertía en perdición.

Halaría profundo al crack, y solo cruzaba los dedos para que todos los colores que sus ojos veían se fusionaran en uno solo y así poder irse al mar y quizá probar que él sería la sal de la tierra, dentro de ella.

Te necesito.


Suave y sonoro el sonido del árbol susurra el secreto de mi pasión.

Montaña adentro en tu cuerpo sereno, mares de miel brotan; llanos de tu cuerpo avivan el relieve de tu desnudez. Recorrerte, oh diosa tentadora, dulzura, exotismo… tus besos abrigan al niño que teme al vendalval de tu cuerpo: porcelana y diamante, marfil y seda.

Gota de cristal, cura de mi sed. Tu cabello es el aire que a mi pecho falta. De tu cuerpo prendido estoy, y tú, serena y calma no estás en la vereda... nada queda de ti, más mis sueños te persiguen y se perturban con la gota que juega a llenar la herida abierta.

Vas rápido como el susurro que se aumenta, que se expande, que golpea, que hiere. Quiero abrigar la suave seda de tu cuerpo; ser tan solo yo pleno de ti.

Beso al aire veloz, que sacia rapaz la necesidad de encontrarme de nuevo con tu cuerpo y beber gota a gota, enteramente tuyo, de tu mar.

Sigiloso entro al lugar donde de tu seno, pude ser yo hijo de tu cuerpo. Vacío, vacío, vació el espíritu su pena en la cama, donde el cuerpo pesaba y las ganas incomodaban.

Consuelo desierto de mi Afrodita ausente, cama desierta, incompleto soy. Todo nos separa, todo nos libera, más yo soy esclavo de ti: ruedan las gotas de dolor, ruedan las noches sin vos.


Mamá y sus muñecas

La vida lo volvió a llevar hasta allá.

Grande como la familia, cálida y de madera… no de ébano, quizá de pochote, pero madera que calentaba un hogar y a una madre que en el rinconcito de la sala papaya tenía un rosario guindando, y cerca de él, como quien jugara una mala broma, o profanara la pureza de la virgen María y del rosario de madera posado sobre la mesita consagrada, un calendario de la chica Tropical 1986 hacía gala. Tres niños saltaban sobre el sofá oscuro y con aires señoriales que estaba pegado a la ventana y que separaba el amarillo insaciable del bombillo incandescente que se asomaba en el techo blanco, con el frío mercurio lejano de la barriada.

Mami me serviría la comida, papi abriría una cerveza. Lo entiendo mami, no iré a tu cuarto y me dormiré en tu cama de los vuelos rosados y blancos, en donde descansa tu muñeca de niña y sobre el ropero junto a esa divinura y perfección hecha cama, las que te pudiste comprar a tus veintitantos años, esas que cada vez que sabes que estás sola te buscas el banquito (sí yo te he visto por el huequito que está en mi cuarto) y te pones a acariciarlas, mientras las ventanas acumulan telas de araña, la silla de la ropa sucia ni se vé, y la coqueta negra con ribetes dorados estaba llena de tus coloretes, labiales y esos rulos que Juan y yo usábamos de carritos cuando los pocos juguetes que teníamos no eran suficientes para construir la gran ciudad que estaba en nuestras mentes.

¡Esta sopa que viste en Teleclub está asquerosa!. Si… ya me voy al cuarto. Fefo y Juan tragaban más rápido para no conocer la paleta calienta nalgas, esa que tenías encima cocinita de gas y que estaba negra, porque la gran cocina en donde cada chunche tenía su vestidito, siempre te quedó grande, aun así amaba tu arroz tostado porque siempre imaginábamos que era ese cereal que alguna vez vimos en el televisor con antena de conejo y colores imaginarios y así lo tragábamos porque Fefo, Juan y yo acordamos tragar sin hablar, pero esa noche me harté de tu cocina fatal. Papá te hacía gritar esa noche, las delgadas paredes no dejaban secretos, pero el huequito esta vez sí lo tapó papá…

Por fuera el jardín se fue marchitando. Las hortensias murieron, y el color papaya de la casa se tornó más oscuro. Vos mami, vos estabas siempre con tus muñecas. Fefo, Juan y yo ya no estábamos en casa.
Nuestro cuarto era grande pero pequeño a la vez de camas ordenadas y con tres carritos sin ruedas tirados en el piso al igual que los libros de cuentos que nos leías y que luego en el tiempo en que papi no estaba ahí se acumuló todo lo de él ahí. Decías que ibas a limpiar y a devolverlo a su lugar. Nunca lo hiciste. Toda la porno quedó ahí. Sadomasoquismo era la receta nocturna. A vos parece que poco te importó eso. Tus muñecas te dibujaban algo de felicidad, eran tu droga. Mi droga fue luego el crack. Yo no tenía muñequitos de acción.

Veinte años han pasado, y vos, pasas en el baño sin limpiar, ese que alguna vez disfrutó de la envidia de quien pusiera sus posaderas en él. Yo me torturo recordando la casa que se desmoronó como nuestro hogar. En la calle olvido todo, olvido quién y qué fui. Hoy camino buscando respuestas y la vida me volvió a traer hasta acá. Giro la llave y vos estabas en la cama, morías por dentro, por fuera eras la misma niña de las muñecas y del rosario en la sala, pero los cuadros de paisajes felices estaban volteados, tu ropero despareció, y tu cama soñada era solo un catre. Nos hemos convertido en miserables.  Me volviste a ver, y sentada en la cama al verme pálido, con los ojos inyectados de sangre, y como ha de verse un tipo como yo, lloraste desconsoladamente y gritaste casi muriendo: ¡Perdóname!. La vista se nos nubló. La casa era testigo tímido otra vez, y desde fuera, las luces de la casa fueron más fuertes que el mercurio tímido que ahora iluminaba al tumultuoso barrio.


No solo de iPad vive el geek, más hemos de reconocer que hoy por hoy iPad se ha convertido en sinónimo de tableta, más no es la única oferta que ofrece el mercado, esto gracias al conveniente dúo de Google y su sistema operativo Android, lo cual ha permitido a empresas como Motorola, Acer, Toshiba, Samsung y demás, generar propuestas sumamente competentes e inclusive superiores a las prestaciones del iPad.

Dentro de la gama de ofertas no-iPad se destaba la nueva tableta de Samsung, la Galaxy Tab 10.1, un clarísimo avance del modelo de 7 pulgadas, con el cual Samsung apenas pudo llevarse una ínfima tajada del pastel debido a que el antecesor de la 10.1 era pesado, grueso y poseía un sistema operativo que no estaba orientado a brindar una experiencia competente para una pantalla grande, más con el lanzamiento en Febrero de 2011 de la versión 3.0 de Android (Honeycomb) este detalle quedó en el olvido, lo cual Samsung aprovechó para generar una propuesta que sin duda alguna es una seria competencia al iPad y que a su vez ha sido el dolor de cabeza de Apple durante estos meses.

Dimensiones físicas

La Galaxy Tab 10.1 de Samsung posee una pantalla con aspecto 16:9 real de 10.1 pulgadas de tamaño, y con peso de 566 gramos, lo marca un equilibrio entre diseño, experiencia de usuario y portabilidad. Su parte trasera está acabada en plástico, lo cual en sí mismo podría ser un punto en contra, más la textura que posee por defecto hace posible que rayones accidentales sean menos notorios. Grosso modo el diseño de la Galaxy Tab tiende a parecerse al iPad, más sin embargo al detalle esto es solo una ilusión del mercadeo puesto que la posición de los parlantes (de considerable potencia) es lateral, y todos los controles físicos (incluyendo la entrada de audífonos) se encuentran en la parte superior de la tableta lo cual, en el caso del control del volumen se puede tornar algo confuso, pero nada de que asustarse.

Características claves

·         Android Honeycomb 3.1 con TouchWiz
·         566 gramos de peso y 0.86 centímetros de grosor
·         Procesador Dual Core Tegra 2
·         Memoria 1GB RAM
·         Wi-Fi, 802.11 a/b/g/n 2.4GHz, 5GHz
·         Pantalla de 10.1" WXGA (1280x800)
·         GPS incorporado (con chip A-GPS)
·         Cámara frontal de 2 megapixeles
·         Cámara trasera de 3.2 megapixeles con flash LED
·         16/32 GB de almacenamiento
·         Pantalla multitacto (en Australia por problemas de copyright no se venderá con esta característica)
·         Bluetooth tanto para transferencia como para dispositivos compatibles
·         Soporte nativo de servicios de Google y soporte Exchange.

Rendimiento


La duración de la batería ejecutando aplicaciones en 3D, multitasking, conexión a Internet, aplicaciones ofimáticas y video en alta definición, en una semana de prueba ha tenido un promedio de un día con 10 horas, de acuerdo con el medidor incluido con Honeycomb, lo cual es más que razonable ante el drástico escenario al cual se ha probado, lo que permite afirmar que ha demostrado ser una prueba satisfactoriamente superada.  El tiempo de carga completa de la batería es de aproximadamente cuatro horas.

Experiencia de usuario

Cuando empezaba a redactar este post, la tableta usaba el software Android Honeycomb 3.1 (dos semanas atrás) directo desde Google, el cual viene con el soporte de widgets que hacen mucho más fácil la visualización de datos claves sin tener que ir de aplicación en aplicación, además de las múltiples características que posee Honeycomb que a pesar de ser bastante potente, es sumamente amigable con el usuario con el fin básico de hacer intuitiva la utilización, lo cual cumple certeramente.
Modo de notificaciones de Android Honeycomb con la interfaz
TouchWiz de Samsung

El uso constante hace que el manejo de la tableta con las opciones incorporadas sea muy útil, como por ejemplo los diversos modos de funcionamiento de la cámara que van desde el conocido “Smile Shutter” hasta la creación de panorámicas asistidas, temporización y demás utilidades ya incorporadas que se agradecen tener. Dentro de las aplicaciones de otros fabricantes incorporadas nos encontramos a la genial Pulse (lector de feeds RSS/agregador de noticias) y Quickoffice HD que supera con creces a Documents to Go en uso de memoria, lo cual comprobé al abrir un documento de Word de 480 páginas con notas al pie e imágenes; Quickoffice HD se las arregló de maravilla.

La navegación por páginas de internet es tan simple como la experiencia que se vive en Chrome para PC, incluyendo un soporte de los estándares de un 100% lo que nos garantiza ver los contenidos tal cual se ven en la pantalla de una computadora, sin variación de tamaños de fuente o cuestiones por el estilo. Otra opción que se agradece es la navegación con pestañas y el modo incognito.

Dentro de la interfaz de usuario, recientemente, Samsung lanzó en exclusiva su interfaz TouchWiz que agrega funcionalidades interesantes a la tableta como las aplicaciones de Memo (gran ausente en el Honeycomb original), Localizador en caso de pérdida (SamsungDive), Editor de Fotos, Lector de eBooks con soporte de PDF, SocialHub (que integra Twitter, Facebook, LinkedIn y Correos en un solo lugar), además de las geniales mini-apps que incluyen el Reproductor de Música, Calculadora, Nota a lápiz, Reloj Mundial, Calendario y Administrador de Tareas que se ejecutan como pequeñas aplicaciones sobre lo que estamos haciendo. Un completo lujo.
Notese que la cabecera está en Flash y el dispositivo la
 carga con la misma calidad con que usted la aprecia en su PC

Las capacidades de esta tableta, en conjunto con la libertad de no tener que usarlo con una PC lo hacen un atractivo computador de mano capaz de valerse por sí mismo, más sin embargo y en caso de querer hacer un backup o si no concibe no tener un gestor en su PC con los datos de la misma, Samsung creó Kies, un software de gestión que incorporó en su última versión la sincronización vía Wi-Fi de la Galaxy Tab, el cual funciona bastante bien, pero es dependiente de la intensidad e infraestructura inalámbrica instalada.

Como todo dispositivo, su capacidad de procesamiento es limitada y en raras ocasiones tiende a colgarse, más en Honeycomb, existe el reporte de errores y a manera de coherencia con el kernel libre que sostiene la plataforma, existe la posibilidad de observar el output del error, lo cual un desarrollador en ciernes y dando sus primeros pasos agradece. Valga decir que en lo que la he tenido ha sido rara la ocasión de un cuelgue; eso habla muy bien del sistema.

Ventajas.

Ejemplo de juego usando las capacidades 3D basadas en el
chip Tegra nVidia

Instalación remota: El bonachón de Jobs (para algunos san Jobs) anunció con bombos y platillos la integración de la nube dentro del ecosistema de sus dispositivos, incluyendo al iPhone, iPad y demás secuaces. Jobs hizo alarde de la instalación remota de aplicaciones, lo cual de facto estaba incorporado en Android, lo cual hace que conectar el dispositivo sea únicamente necesario en el caso de incorporarle música. Eso significa mayor autonomía e independencia del PC en muchas áreas.

Ecosistema abierto: Para usuarios “manitas” como yo el tener el control absoluto sobre cada función y configuración es sumamente reconfortante, así por ejemplo podemos navegar en los directorios de Android, revisar configuraciones de uso de cada programa, escoger procesos y sus prioridades (administrador de tareas), administración de permisos de cada software y servicio, soporte de cifrados y normativas empresariales, añadir nuevos teclados, conectar al computador como dispositivo de almacenamiento masivo sin la necesidad de contar con un software de organización como iTunes (Mac requiere usar Kies).

Verdadero multitasking: Honeycomb incluye de facto la opción de tener verdaderamente abiertas varias aplicaciones a la vez, en comparación del multitasking de iOS que funciona como un switcher que recuerda las aplicaciones abiertas más no las devuelve a su estado anterior. La gestión del RAM es una tarea que Honeycomb supera con creces.

GPS: El hecho de tener GPS en la versión Wi-Fi permite tener una útil herramienta de geo localización y registro exacto de las localizaciones visitadas inclusive de manera offline, además de norte magnético y altitud respecto el nivel del mar, lo cual en profesiones como geografía, ingeniería y afines puede ser considerado de gran valía como una referencia rápida.

Acceso rápido a opciones de configuración: Activar o desactivar el Wi-Fi, GPS, ajustar el brillo de pantalla, es tan fácil como tocar el reloj en cualquier aplicación y esta desplegará un menú en donde se pueden configurar de manera sencilla estas características.

Notificaciones no intrusivas: A diferencia de iOS, Honeycomb maneja un sistema de notificaciones contiguo al reloj las cuales pueden ser silenciadas a voluntad con un solo toque.

Soporte de Adobe Flash: Aunque yo tenga una relación de amor-odio con Flash, poder ver videos y ejecutar aplicaciones como Prezi en mi tableta me hace menos dependiente del PC. ¡Toma eso Jobs!

Reconocimiento de voz: A través del motor de reconocimiento de voz de Google, el dispositivo es capaz de reconocer con gran precisión la voz de cualquier persona y convertir a texto lo hablado. Evidentemente a mayor entrenamiento, mayor precisión.

Alta vida útil: Me atrevo a decir que contrario al iPad, el futuro de las actualizaciones de Honeycomb nos garantizará no tener rápidamente un equipo obsoleto o que no reciba las actualizaciones por la simple excusa de que su vida útil ya expiró sin un criterio fundamentado. Honeycomb entró con una madurez considerable (tanto de hardware como de software) al negocio de las tabletas revitalizado por Apple y supo aprender de los errores de la gran manzana blanca.

Interfaz TouchWiz: Como un agregado Samsung actualizó y agregó más funcionalidades (que se extrañaban) en Honeycomb como por ejemplo la aplicación para tomar notas y la de gestión rápida de la memoria, las cuales funcionan como widgets que se pueden usar en cualquier aplicación, así no tenemos que recurrir a una aplicación completa para tomar apuntes (sea en texto o a mano alzada) o tener que cerrar la ventana de navegación para poder abrir la aplicación de apuntes; a resumidas cuentas, un multitasking real.

Otra particularidad de la interfaz (a parte del leve cambio gráfico que añade Samsung, el cual no es tan malo) es la inclusión de paneles de información en vivo que permiten tener en el escritorio widgets adaptables a diversos tamaños y formatos con la misma información y la muy preciada opción de tomar capturas de pantalla con un solo botón (lo cual si es queja frecuente en comparación con el iPad)


Sin duda alguna esto coloca a los poseedores de una Galaxy Tab por encima de otras opciones con Honeycomb del mercado. Punto para Samsung.
Ejemplo de mini-app corriendo sobre el navegador y con posibilidad de
arrastrarla según sea conveniente para nuestra visibilidad

Contras

Faltan más aplicaciones para tabletas: Al ser un producto de “reciente” lanzamiento, el mercado de Android tiene carencias en la oferta de aplicaciones que aprovechen verdaderamente el tamaño y configuración de una tableta, además de la dificultad de no poder filtrar en la búsqueda las aplicaciones que son exclusivamente desarrolladas para estas lo que en ocasiones deja de manos atadas el saber si una aplicación está optimizada o adaptada para pantallas grandes.

Soporte no nativo de archivos en HDV: Por un aspecto del chip gráfico incluido (Tegra de nVidia), no existe un soporte completo de archivos puros de HDV (.mkv, .m2ts) más sin embargo con una reconversión a 720p con el códec WMV (no he experimentado con otros formatos) la reproducción de videos corre como la mantequilla.

Usar Galaxy Tab en el trópico: Las maravillas de vivir en el trópico costarricense parecieran no gustarle a la Galaxy Tab, pues en el caso específico del modelo que tengo, tiene una resistencia al cambio de temperaturas de manera brusca que se muestra como una pequeña mancha en el vidrio que se quita cuando la humedad del ambiente se estabiliza. No veo esto como un gran problema puesto que solo es notable al salir de un ambiente con diferencias extremas como por ejemplo de aire acondicionado al exterior. Valga decir que en Costa Rica la humedad relativa ronda el 80%, y que además he sabido de casos de iMacs con el mismo problema pero de manera más sensible. Esas son las delicias de vivir en el trópico.

Ausencia de SD/USB nativo: Mucha gente reclamó que esta nueva tableta, contrario a su antecesora, carecía de opciones de expansión de memoria y USB para conectar dispositivos como llaves, cámaras y demás, más sin embargo para comprender la solución de eliminarlos del diseño está justamente el diseño tan estilizado y elegante que posee la tableta. Ser bello duele, más sin embargo una serie de adaptadores que se conectan a la entrada de 30 pines (similar al iPad) con estas funciones fueron lanzados por Samsung y pueden sacarle de apuros sin sacrificar el buen aspecto. Si usted prefiere estas características de facto, le recomiendo la Toshiba Thrive.

Conclusiones.

Sin duda alguna los medios especializados han buscado al iPad killer, y ante este escenario es imposible encontrar alguno así, puesto que iPad gestiona un nicho de mercado específico, y aunque no esté tan de acuerdo en el término, si puedo afirmar con certeza que este es un competidor a la altura (o más) que el producto estrella de Apple, y no solo son mis impresiones, el propio Apple ha hecho esfuerzos por reducir a Samsung mediante una cortina de humo promovida por demandas hacia patentes usadas en este producto en un intento por limitar su expansión. ¿Temor infundado? Para nada, Samsung ha logrado sostener periodos de actualización sumamente atractivos y una atención al usuario que lo hace sentir acompañado durante la tenencia del producto, lo cual es sin duda alguna el fuerte de Apple, labor que hace bien Samsung, pero que aún le toca aprender del gigante de Cupertino.

La Galaxy Tab 10.1 de Samsung es un producto que riñe fuertemente con el iPad, en dónde la libertad del sistema es su punto fuerte y es fuerte ganador respecto a la interconexión con dispositivos, lo cual hace que sea mucho más barato conseguir accesorios compatibles en comparación con los “Apple Branded” cuyos precios en ocasiones suelen ser un capricho. La Galaxy Tab 10.1 tiene un panorama sumamente prometedor dentro del mercado de las tabletas, y al estar al cuidado de Samsung no tiene nada que envidiar a Apple, siempre y cuando la línea se mantenga en beneficio de las actualizaciones y soporte continuo del producto.

Todas las preguntas son bienvenidas ;)

Embriaguez existencial

Heme aquí, contra la marea voy, queriéndome comer el mundo sin que me desnuden , sin que me pisoteen, sin que nada ni nadie pueda hacerme daño. El vino me hace delirar, me arrulla en la inconciencia temporal, ese vino amargo me hace recordar que soy vulnerable, que mis lágrimas corren como esos caudales violentos que arrastran consigo las ilusiones, consigo la luz del día, consigo en esas gotas de sal que escurren mis anhelos.

Ya me cansé de caminar, me cansé de las utopías, de pensar que si caminaba podría alcanzar algo. Aquí estoy tirado en el piso, bebiendo mis lágrimas con vino, el más amargo, el más mortal.

Yo no sabía, yo no quería, yo no podía. Me embriagué en el vino y no hallé disolución.

¿Vos sabías que cuando llueve y después de que hay tormenta, siempre hace sol? El rocío me recuerda tus ojos brillantes, las hojas el susurro de tus labios. Sos toda hecha naturaleza, sos de mí, soy de vos. Pero aquí sigo tirado en el piso, con ese maldito rayo de luz en la cara. No sé que hacer.

Abriste la puerta de mi embriaguez, y sin decir nada con tu presencia me rescataste, mis lágrimas se evaporaron y se condensaron en sonrisa; tu sonrisa secó mi diluvio. Hoy lágrimas de amargura no bebo más...